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¿Cómo comprobar la velocidad de tu red Wi-Fi doméstica?

¿Cómo comprobar la velocidad de tu red Wi-Fi doméstica?

Es como cuando te levantas un día y no te sientes muy bien, si estás malo vas al médico ¿no? Es lógico que quieras asegurarte de que todo funciona como un motor bien engrasado. Esto lo puedes aplicar igualmente a tu red doméstica. Ya sea cuando estás reproduciendo por streaming el último éxito de Hollywood en 4K o transfiriendo muchos gigas de datos de trabajo tu red Wi-Fi es una herramienta esencial en el marco doméstico. De ahí que si sospechas que puede haber un problema de rendimiento no debes dudar en comprobarlo porque una prueba de este tipo es gratuita y arrojará resultados en muy poco tiempo. Afortunadamente, una evaluación del rendimiento de la Wi-Fi es mucho más sencilla de realizar que pasar por el ambulatorio.

¿Qué vas a evaluar exactamente? Las velocidades de carga y descarga

Cuando se trata de evaluar tu red Wi-Fi doméstica los dos valores básicos que vas a utilizar son la velocidad de descarga y carga de datos. La primera mide la velocidad con la que los datos se transfieren a tu red doméstica y es la que necesitas para:

  • Consultar tu e-mail y abrir o guardar archivos adjuntos. 
  • Explorar internet en cualquier aparato, ya sea con un portátil, una tablet o tu televisión Smart TV.
  • Reproducir vídeo por streaming en servicios como Netflix o música.
  • Actualizar la versión de tu software o juegos a las últimas versiones.
  • Guardar archivos de la nube en tu ordenador o dispositivo inteligente.

La velocidad de carga (o subida) mide lo contrario que la velocidad de descarga (o bajada), determina cómo de rápido puedes enviar datos desde tu red a otras. La usarás para:

  • Agregar archivos a servicios de almacenamiento en la nube como Google Drive o OneDrive.
  • Adjuntar archivos a e-mails salientes. 
  • Enviar una emisión de vídeo en directo por streaming en Skype, FaceTime o Periscope.
  • Subir fotos en tu teléfono a Facebook o Instagram. 

Cuando ejecutas una prueba de velocidad también verás una medición de tu ping, que básicamente refleja el tiempo de respuesta de tu Wi-Fi. Para todos los orgullosos propietarios de una PS4, Wii U o Xbox One este valor es crucial para poder jugar multijugador en línea. El ping se expresa en milisegundos y cuanto más bajo este valor mejor para jugar en línea.

Cómo realizar la evaluación: pruebas de velocidad por explorador web

La manera más rápida, fácil y sin complicaciones de medir tu velocidad Wi-Fi es usar una prueba por explorador web, como la que ofrece la empresa de evaluación de servicios de internet OOKLA en Speedtest.net. Con unos 8 mil millones de pruebas en su haber OOKLA posee mucho más datos para sustentar sus comparaciones de velocidad que cualquier otro organismo que se dedique a esto. El proceso no es nada complicado, Speedtest y otras aplicaciones similares por explorador web funcionan descargando y cargando una pequeña cantidad de datos y midiendo la velocidad de transferencia.

¿Lo mejor de todo? Realizar una prueba como esta es tan fácil como ir al sitio web y hacer clic sobre un botón. Mira como la aguja del marcador se mueve y espera a que te de los resultados de tus valores de descarga, carga y ping.

El mejor momento para la prueba es cuando las condiciones de la Wi-Fi son las más ideales

Antes de caer en la tentación de pulsar directamente el botón «Empezar prueba» es recomendable crear un entorno adecuado para llevar a cabo la misma. Si no lo haces no vas a conseguir unos resultados que representen adecuadamente el rendimiento real de tu red Wi-Fi.

Primero, asegúrate de que no hay nada obstaculizando tu router inalámbrico y de que nadie más en casa está realizando cualquier actividad en línea que pueda consumir ancho de banda (por ejemplo, usando snapchat o reproduciendo por streaming). Permite que tu dispositivo dedique todos sus recursos a la prueba, cerrando todas las páginas web en tu explorador y/o cancelando o pausando todas las descargas o actualizaciones en curso. La mayoría de aplicaciones de pruebas de velocidad identificarán automáticamente tu ubicación y hora de conexión. Si no es así es posible que tengas que introducir manualmente esta información. Una vez liberada tu red Wi-Fi de cualquier carga estarás listo para empezar la prueba de velocidad.

Más consejos para la prueba de velocidad de tu Wi-Fi

Casi todos los dispositivos presentes en tu casa cuentan de una forma u otra con un explorador web en el que puedes ejecutar la prueba de velocidad. Hazlo en un portátil, un iPad, consolas de videojuegos o en cualquier otro dispositivo que uses frecuentemente. Así averiguarás si existe cualquier disparidad de velocidad entre dispositivos. Realiza la prueba en ubicaciones distintas también porque la distancia entre tú y el router puede ser igualmente un factor a tener en cuenta. Por último, haz pruebas a distintas horas para cubrir las posibles fluctuaciones del tráfico de red, ya que el término «hora punta» también se puede aplicar al mundo de internet. Es un hecho comprobado que internet se ralentiza más entre las 17:00 y las 22:00.

Qué hacer con los resultados obtenidos

Si no estás contento con los valores hay algunos pasos que puedes tomar antes de contactar tu ISP: actualizar tu router o añadir un extensor de red.

  • Primero, vuelve a instalar y configurar tu router y realiza la prueba de nuevo para asegurarte de que las bajas velocidades no eran el resultado de un problema técnico pasajero.
  • A continuación, intenta cambiar del router de sitio y muévelo a un área abierta en el centro de tu casa u oficina, manteniéndolo lejos de otros aparatos que puedan producir interferencias y objetos de metal u hormigón.
  • Si tienes un router de doble banda usa el software incluido para mover algunos de los dispositivos que usen más ancho de banda de la frecuencia de 2,4 GHz a la de 5 GHz (donde hay menos congestión).
  • Por último, asegúrate de utilizar un módem que no sea del siglo pasado.

Como último recurso siempre puedes conectar tu PC o portátil directamente a un módem con un cable Ethernet y así evitar tener que utilizar el router Wi-Fi. Esto determinará si tus bajas velocidades podrían ser atribuidas a tu proveedor de servicios de internet o más bien a tus dispositivos Wi-Fi. Si el problema está en tu router deberías considerar la posibilidad de adquirir uno nuevo que sea compatible con el último estándar Wi-Fi, el 802.11ac. Y si tu casa está a rebosar de dispositivos conectados cerciórate de que tu nuevo router admite MU-MIMO, una tecnología que permite al router dar servicio a cada uno de los dispositivos de forma independiente y simultánea, como si se tratase de un router dedicado y sin hacerles esperar por turnos como haría un router sin MU-MIMO.

Si todas la señales apuntan a que los problemas los tiene tu ISP es momento de llamarles y clarificar si tu red está rindiendo tal y como debería según lo que hayas contratado (y si la línea está funcionando bien no es mala idea considerar un aumento de su capacidad).